lunes, 5 de agosto de 2013

Comentario de Texto del P. José de Acosta Introducción Para introducirnos en la organización política del mundo indiano o tal como lo presenta José Acosta, en su escrito del libro VI bajo el título (De la policía, gobierno, leyes, costumbres y hechos de los indios) vamos a analizar dicho libro y concretamente los capítulos XI,XII y XXIV. Sabemos que José Acosta es un sacerdote jesuita medinés (1540 a 1600) que vivió varios años en América por ello tenemos varios libros de su autoría que constituyen una fuente fundamental para el conocimiento de la etnohistoria de América. La obra en la que estamos centrados fue la más importante de su producción , impresa en Sevilla en 1590, compuesta de los cuatro primeros libros lo que él llama Historia Natural, el quinto se basa sobre la religión de los indígenas, el sexto de su política, gobierno y leyes , que es en el que vamos a trabajar, y él séptimo de la historia mexicana, hasta el comienzo de la evangelización. Análisis El libro sexto se expone la cultura de los habitantes del Nuevo mundo, el computo del tiempo, la escritura, sistema de gobierno entre incas y los aztecas, guerras entre los indios, educación de los jóvenes y fiestas culturales donde en general podemos observar la preocupación de Acosta por la salvación del indígena y reconocía como difícil tarea debido a la rudeza de la mente indígena por sus costumbres. En el texto podemos observar el sentimiento Indigenista del P. José de Acosta , que aunque no adquiere un tono acusador y apocalíptico como del P. Las Casas, sus ideas se enmarcan dentro de un cuadro muy parecido. Por otro lado el indigenismo de Acosta resulta sorprendente por su proyección política, revolucionaria para la época en que se expusieron. Acosta tiene además otro fin por el que através del conocimiento de sus leyes y costumbres y política de indios, puede ayudarlos y regirlos por ellas mismas, pues en lo que no contradigan a la ley de Cristo y de su Santa Iglesia. Es decir, el P.Acosta afirma que aunque deben aplicarse sus propias leyes, costumbres y policía, tienen que ser gobernados conforme a sus fueros, leyes municipales, etc. En el primer párrafo podemos observar como Acosta se refiere a una legislación incaica con un régimen muy dura. Por otro lado podemos observar en el autor una postura antropológica comparativa según la cual los indígenas son tan bárbaros como los antiguos griegos y romanos. Es más incluso incluso piensa que son aún mas barbaros. El indígena americano es considerado como un bárbaro un ser a medio camino entre la bestia y el ser humano. Acosta quiere construir un modelo etnográfico, evangélico y político para pensar la genealogía y la diferencia indígena y organizó un plan para la tarea evangelizadora que iba más allá del mesianismo católico. Para Acosta la barbarie indígena no era un impedimento para el cristianismo pues mediante su esfuerzo intelectual intentaba derribar ciertas teorías pesimistas al respecto. Como lo ha señalado Lopegui1, independiente de reconocer variedades o tipos, los indígenas son considerados bárbaros: “Acosta emplea también como sinónimo de indios el nombre de Bárbaros, aunque admite mitigaciones importantes en el adjudicar este termino nada honorífico, pero la equivalencia, por genérica que sea , subsiste”. 1. L.Lopetegui: El P.José de Acosta , S. I. y las misiones. Madrid, Consejo Superior de Investigacion Cientifica, 1942. Se puede observar en los textos que Acosta pone de manifiesto que su pensamiento filosófico y antropológico tiende a un comparativismo etnográfico cuando trata de clasificar y comparar poblaciones indígenas de América entre sí y con pueblos de Europa, Asia y África. Además tanto Acosta como Las Casas manejaban una idea protoevolucionista y de carácter humanista y universal que tenía a equiparar a todos los hombres, sin embargo estaba presente la idea de superioridad cultural de los europeos frente a los primitivos indígena. Aunque para Acosta la concepción de la cultura indígena en general la presenta como pre-letrada, pero también expresa que el conocimiento de las diferentes lenguas indígenas era imprescindible llevar a cabo el proceso de evangelización Fueron los textos de Acosta importantes por recopilar una serie de costumbres ancestrales, Observamos también como Acosta es uno de los primeros en darse cuenta de la falta de unidad cultural en las etnias, así mismo se percató de la existencia de tres tipologías de vida y gobierno entre los pueblos indígenas: 1º unos mantenían ya por largo tiempo sin conformar Estados de ningún tipo, agrupaciones nómadas, sin viviendas. Serían los primeros moradores de las Indias Occidentales cuyos reductos aún quedaban entre los tupí-nambá del Brasil, y chiriguanos, chunchos, iscaisingas y pilcozones en el Perú, por igual en gran parte de la península de La Florida y en el área chichimeca de México. 2º surgen algunos hombres con perspectivas avanzadas, transformándose en jefes o principales del grupo hasta implantar un modelo más perfeccionado en el que iban a prevalecer comunidades que en las coyunturas de ataques elegían una caudillo como capitán, bien en épocas de paz cada congregación o pueblo tornaba a regirse por si mismo, con jefaturas o principales a los que se respetaban.3º gracias a la intrepidez e inteligencia de algunas excepcionales, se generó el mandato de los hábiles fundadores de reinos y monarquías con soberanos hereditarios con parentesco y linaje que es exactamente lo que alcanzaron los habitantes del Perú (Incas)y México (los Moctezumas). Ambos configurarían los espacios territoriales de sus Estados mediante invasiones y conquistas, actos a los que el padre Acosta llama “tiranía” de conformidad al léxico empleado en el siglo XVI, claro está, todo dentro de una admirable sistematización y gobernalidad con leyes públicas, centros urbanos fortificados, magistrados y ejercicios displinados y solemenes cultos religiosos como sucedió en la India, China y Japón. Conclusión La influencia de la obra de Acosta fue sorprendente, tuvo numerosas ediciones en latín, alemán, neerlandés, francés, inglés e italiano, etc….La Historia natural y moral de las Indias constituye una obra de naturaleza científica más que histórica. El propio autor quiso señalar su carácter etiológico y filosófico como distintivo propio. Su obra pretendió ser una aplicación al Nuevo Mundo de postulados extraídos de la filosofía aristotélica, algo que debió impresionar a sus coetáneos como la citará en 1596 como Fhilosophía natural y moral de las indias. José de Acosta es un excelente ejemplo de uno de los muchos religiosos que se embarcaron, a lo largo del siglo XVI, con destino a las Indias. En la Historia natural y moral de las Indias discutió la forma del cielo y de la Tierra, estudió los vientos, mares y río del Nuevo Contintete, trató de los minerales, vegetales y animales suramericanos y explicó el origen de estos últimos. En fin, el padre José de Acosta fue un científico moderno en la medida que se apoyó en datos empíricos, buscó explicaciones razonables a muchos fenómenos naturales y rechazó muchas veces el “criterio de autoridad” de los clásicos (Aristóteles, por ejemplo), rémora intelectual de buena parte de su siglo y de los precedentes. 2. México, 1562-Santo Domingo, 1604) Dominico mexicano. Prior de Puebla y arzobispo de Santo Domingo, Felipe III le nombró cronista de Indias. Escribió una Historia de la fundación de la provincia de Santiago de México de la Orden de predicadores (1596). Bibliografía. • Lopetegui, León. El padre José de Acosta y las misiones. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto Gonzalo Fernández de Oviedo, 1942. • José María Iraburu – Hechos de los apóstoles de América • THESAURUS. Tomo XLIV. Núm. 2 (1989). Simón VALCÁRCEL MARTÍNEZ. El Padre José

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