miércoles, 31 de julio de 2013

Comentario carta de relacion de Diego Landa

Comentarios de cartas de relación de Diego Landa sobre Yucatán : cap XXIII sobre industria , Comercio, etc. Introducción A continuación vamos a analizar el capitulo XXIII libro manuscrito del obispo español Diego de Landa, alrededor de 1566. Escrito como un registro de la cultura de los mayas yucatecos en el momento de la conquista, para ayudar a los nuevos evangelizadores a efectuar su tarea de manera más eficiente. A través del libro de Diego Landa podemos sumergirnos en la vida de los mayas con el encuentro con los españoles. Es importante destacar que contiene una sección con un llamado alfabeto maya, ha servido como base de las indagaciones dirigidas al desciframiento de los glifos mayas. El libro consta de cincuenta y dos capítulos en los cuales el obispo de Yucatán versa de los temas más variados sobre la conquista. Diego de Landa Calderón nace en Cifuentes el 12 de noviembre de 1524. A los 16 aproximadamente ingresa en el convento franciscano de San Juan de los Reyes de Toledo. En 1549 parte para el Yucatán. Fue nombrado guardián adjunto de Izamal y 1552, guardián, encargado de construir el convento definitivo. En el año 1556 era custodio de Yucatán y primer definidor de la Provincia de la orden franciscana. Llego a ser Provincial en 1561. Realizó un gran auto de fe en Maní el 12 de julio de 1562 cuando castigó indios paganos y quemó numeroso códices y esculturas maya. A continuación de estos sucesos, tuvo que dar cuenta delante de la Audiencia de México, luego delante del Consejo de Indias. Vuelve a España en 1563 para su proceso, quedándose en Guadalajara, luego en Toledo como maestro de los novicios de San Juan de los Reyes donde seguramente escribiría su “Relación de las cosas de Yucatán” para su defensa. Rehabilitado fue nombrado obispo en Yucatán y volvió allí en 1572. Donde escribirá una doctrina cristiana en maya, impresa en México en 1575 de la que no queda copia alguna. Análisis: Diego de Landa en su “Relación de las Cosas de Yucatán “nos muestra un sinfín de informaciones sobre la historia antigua de los Mayas, sus costumbres, sus creencias, sus monumentos. Etc. Podemos observar la descripción de calendarios Mayas, que va a ser una fuente que ayudo a investigadores para fechar con precisión sus inscripciones. Pues gracias a Diego de Landa fue posible descifrar la escritura maya sobre el año 1950. La forma con la que reunió los datos fue gracias a ser un incansable, insaciable y comprometido fraile. Desde que pisa tierras de Yucatán demostrará gran interés por aprender la lengua maya yucateca. Fue una gran ayuda para numerosos compañeros que al igual que el tenían que desarrollar su trabajo en el área maya, tal como Fray Bernardo de Lizana1 se pronuncia “a pocos días la lengua maya hablaua y predicaua como si fuera su lengua materna” Más allá de sus labores evangelizadora desde primer momento sentía la necesidad de conocer ,más a fondo la sociedad de estos habitantes nativos, en su mente siempre ocuparon un lugar importante como sus enemigos los chilanes o sacerdotes mayas quienes considerados profetas de demonios provocaban a los nativos para permanecer en la religión pagana. Su fe, le llevó a reunir datos diversos por ejemplo cuando pasó por las ruinas de Mayapán, se metió con algunos indígenas que lo acompañaban, donde encontró “VII o VIII piedras”, quizás estelas con algunos renglones con caracteres como podemos observar en el texto ,midio el tamaño de cada una (X pies) y luego preguntó a los indígenas sobre su significado. Muchas veces los informantes fueron escogidos entre los viejos nobles, cuyas opiniones se registraban a través de las frases: “dicen”, “decían”, “dicen que”, “que es opinión entre los indios” Uno de ellos fue don Juan Cocom, cuyo nombre nativo fue Na Chi Cocom, y el otro fue Gaspar Antonio Chi Xiu. Siempre cuidadoso con los detalles de los datos ofrecidos preguntó a varios informantes con la finalidad de registrar diversos pareceres. 1. Fray Bernardo de Lizana (1575-1631) cronista franciscano autor de “Historia del Yucatán”. Otro lugar donde investigó fue lugar en las ruinas de Izamal, haciendo un recorrido exhaustivo y describe el número de escalones, sus paredes , la medida de cada de los lados del edificio, la calidad del labrado de canteras, las puertas,bóvedas, las celdas , elaborando dos planos del sitio, pues tenía conocimientos arquitectónico. Es asombros pensar que pese a su excesiva responsabilidad tuviese tiempo para ocuparse en esa labor de investigación. Ya en 1566 mientras estuvo en el convento de San Juan de los Reyes, Toledo, Landa redacto su obra cuyo título se desconoce, pero aprovecho el conjunto de notas tomadas durante su estancia en Yucatán. Podemos observar como el autor cuida la objetividad al expresar sus informaciones, hecho que predomina en toda la obra. Podemos observar que es específico, cuando explica el sistema de calendario de 365 días. Por otra parte, para que los lectores pudieran comprender cabalmente, Landa tuvo que recurrir a varias tácticas el explicar ciertos temas. Una de ellas sería la simplificación u omisión de la explicación y esto se observa con frecuencia cuando expone sobre el sistema calendario, donde opta por no dirigir a sus lectores a una complejidad innecesaria. No ve la necesidad de ofrecer datos tan detallados a quienes leen su obra, quizás por no desviarse del objetivo principal del libro. Por otro lado podemos observar como el manejo de dibujos, es notable para su metodología didáctica. Esta obra que sirvió como precedente a diferentes publicaciones tiente su consecuente problema de subjetividad. En 1573 cuando fray Diego de Landa regresó a la Nueva España como obispo de Yucatán, acompañado de 30 religiosos de varios conventos franciscanos de Castilla, traía consigo el libro que escribió en Toledo pero poco se sabe de su posterior destino. Tras el juicio debido a la prohibición por las supersticiones y manera de vivir de los indios por Felipe II, el manuscrito según León Cázares fue enviado junto con las respuestas de las Relaciones geográficas al Consejo de Indias hacia 1581, pues el cronista mayor Antonio de Herrera y Todecillas así como el carmelita Antonio Vásquez de Espinosa utilizaron la obra de Landa para la redacción de sus libros. Después se pierde por completo la pista del paradero del manuscrito. Fue Jean Genet, quien publicó parcialmente la Relación de las cosas de Yucatán en 1928 a 1929, donde precisó que la copia actual fue realizada en 1616. Conclusión Para los estudios de la cultura maya, fray Diego de Landa es una de las figuras más importantes pero no podemos pasar por alto que dentro de su figura se encuentran dos actitudes antagónicas. Por un lado fue instigador de la destrucción de fuentes históricas mayas, pero por otro lado en 1562, cuando se descubrieron evidencias concretas de la idolatría practicada por los indígenas apóstatas, en calidad de Provincial de la Orden Franciscana y Juez apostólico por bulas papales decidió proceder con un juicio inquisitorial contra numerosos caciques y principales mayas, a quienes se aplicó torturas para sacarles información sobre las ceremonias paganas y nombres de los participantes Es importante señalar también que fray Diego de Landa era un hombre de fe, servidor de Dios y del rey de España, por lo que si por un lado mostraba admiración por la cultura de los naturales del Yucatán por otro lado odiaba la religión pagana y a los chilanes que estaban detrás de ella. Ante todo esto Landa deja un legado invaluable con la “Relación de las cosas del Yucatán”. Un escrito en el que cuida mucho la objetividad que debía predominar en su escrito. Por ello trata de elegir la información más convincente entre varias. Por último debemos destacar que dentro de esa objetividad se encontraba una intención didáctica, entre otros ejemplos podemos observar el modo específico al explicar el sistema calendario de 365. Bibliografía • THESAURUS. Tomo XLIV. Núm. 2 (1989). Simón VALCÁRCEL MARTÍNEZ. El Padre José de Acosta.

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