miércoles, 31 de julio de 2013

Comentario de texto sobre el capitulo XI de Dobrizhoffer

Tema: EPIDEMIAS: CHACO,VIRUELAS

Introducción:


El texto que vamos a analizar, capitulo XL, pertenece al libro de tres tomos de Dobrizhoffer, “la Historia de Abiponibus”, publicada en Viena en 1784, que constituye una fuente enriquecedora para el análisis de la etnohistoria avispona. Se recoge información sobre la vida, la lengua, y la historia de abipones, Dobrizhoffer, nació en Friedberg, Alemania el 7 de septiembre de 1718, a los 18 años había terminado los estudios humanísticos cuando ingresó en la Compañía de Jesús, en octubre de 1736.

En 1749, fue enviado al Paraguay, donde trabajo 18 años junto a los guaraníes. Estuvo cuatro años entre los Mocobíes de Santa Fe, entre 1750 a 1754. La reducciones de indios mocobíes, considerados una barrera infranqueable entre Santa Fe y el Chaco, ente los moradores de la ciudad de santafecina y los abipones, tobas y mocobíes, fue muy beneficioso. En 1763, después de prestar servicios en otros destinos de la organización jesuita, fue encargado de fundar una nueva reducción entre los abispones, la cuarta, sobre el río Paraguay en lo que es hoy la Provincia de Formosa.

 Según Dobrizhoffer “Llegué al pueblo, y al momento me rodearon los indios alzados. El P. José Sánchez salió a mi encuentro y se echó en mis brazos. Presentaba un aspecto lastimero; estaba todo desgreñando y tenía la sotana toda despedazada, de suerte que su vista me infundió terror, y después me produjo tristeza y conmiseración. Su sotana o mantón era una especie de bolsa, despedazada y rota, y sin color alguno definido; la barba negra, tupida y desgreñada.

 En sus ojos mismos aparecía cuánto había tenido que sufrir. “Más tolerable sería mi vida en Argelia, entre los moros que entre estos bárbaros que te rodean”, exclamó, no bien me saludó, y con gemidos de esta índole dióme el misionero la bienvenida”. Inicia, por tanto, su actuación entre los indígenas y cuatro años más tarde, abril de 1754, hizo en la Iglesia del Colegio de Santa Fe, la que subsiste junto al actual Colegio de la Inmaculadas. No llego a dominar los Abispones de La Concepción, pero llegó a dominar el idioma. Los superiores lo destinan a la reducción de San Jerónimo donde el Padre José Brigniel natural de Kagenfurt en Harsten, le recibió: “Dos años estuve con él en el pueblo de San Jerónimo, y fue él mi maestro en el estudio de la lengua abipona. Perecía estar hecho, y como nacido, para tratar con los Abipones”. Después estuvo destinado a la reducción de San Fernando, capital de la provincia del Chaco, donde se encontró con José Klein, Después de tres años, fue trasladado a una de las tranquilas y encantadoras reducciones de Guaraníes, Santa María la Mayor, en la costa de Uruguay, para recobrar fuerzas.

 Una vez recuperado, se le destinó a la reducción de Itatines, llamada San Joaquín de Tarumá, al norte de Asunción, donde actuó durante seis años. En 1763, se funda una cuarta reducción avispona más al norte, fue sin duda una imprudencia fundarla en punto tan alejado de toda ayuda y enviar a un solo hombre, Dobrizhoffer, Allí se asentó en aquella soledad rodeado de salvajes. Fueron difíciles los primeros meses que pasó en el Timbó.

A los dos años de la fundación, manifestó el estado de su quebrantada salud, la gota le afligía grandemente y el brazo estaba aún dolorido por una herida los superiores, A finales de 1765, vuelve a la reducción de los indios Itatines, San Joaquín, donde asume el gobierno de la misma. Tuvo una vida tranquila y pacífica en esta nueva situación, Poco después, al dictarse en Madrid, la Real pragmática de expulsión de la Compañía de Jesús, inspirada en la nueva forma de gobierno del despotismo ilustrado, en febrero de 1767, la suerte de jesuitas y sobre todo de los aborígenes estaba sellada. Los jesuitas fueron desterrados de la Metrópoli española y de todos sus dominios. A fines de marzo del año 1768 pudo Dobrizhoffer unirse, a bordo de la fragata La Esmeralda, con sus hermanos de religión, y así lo hizo constar el capitán del barco.

 En este navío, y en compañía de los PP. Brigniel, Burgés, Iturri, Eyler, Sánchez Labrador, Juan García, José Ferragut, Roque Gorostiza, José Jolis, Francisco Miranda, Florian Baucke, y varios otros, menos conocidos, pero no menos beneméritos, cruzó Dobrizhoffer el Océano, después de abandonar las playas americanas. La grata y amena compañía de tantos y tan preclaros jesuitas, que como él iban en La Esmeralda, contribuiría sin duda a aminorar la añoranza de lo perdido y a suavizar la monotonía de la larga y pesada travesía. A finales de Agosto, arriba en Cádiz, recluido en el convento de Padres Franciscanos, estuvieron hasta 19 de marzo de 1769, fecha en que partieron unos a Holanda y otros a Italia, En agosto de ese año, Dobrizhoffer llega a su querida Viena. Desde el primer momento alojado en la Casa profesora de esta ciudad, comenzó a trabajar sobre todo en la predicación. La reina María Teresa a quien gustaban sus conversaciones sobre peripecias y aventuras en tierras americanas, influyo a que hiciera un escrito. Dobrizhoffer cumplió su deseo escribiendo su Historia de Abiponibus. Muere en Viena, el 17 de julio de 1791.

Análisis: 


 En el capitulo XL, aparecen los mocobíes, y los tobas donde se especifica “que fueron dispersados”, y es que no hay que olvidar que durante el siglo XVIII, constituyeron uno de los principales problemas al igual que los Abipones en el espacio chaqueño. Debemos destacar que este capítulo constituye una fuente inédita, gracias a cuestión misional jesuita que entra a escena en manos del autor. Como podemos apreciar en el primer párrafo aparece la figura del líder o cacique “Keebetavalkin”, debemos tener en cuenta que uno de los puntos que aportan contenido para el análisis de los pueblos indígenas y las formas que adoptaron, es sin duda el estudio del liderazgo sobre todo en tiempos de convulsión política.

 En el caso de los mocobies, el prestigio guerrero con capacidad de organizar partidas bélicas se restringía a los momentos de agitación bélica. Por otro lado se conoce por diversos autores que las formulas de mantener el liderazgo era mediante las virtudes de la oratoria y su capacidad redistributiva, pero debemos señalar que tanto esas agrupaciones como alianzas puede aparecer inestables bien por la movilidad de los grupos pero debemos pensar que la concepción de alianzas son el producto de la percepción de la realidad política y análisis.

La segunda mitad del siglo XVIII fue un período convulsionado para los grupos indígenas y de ello da cuenta el registro documental. En ese período es que la Compañía de Jesús detenta su mayor accionar; las estrategias que desplegaron para la conversión de los indígenas fueron amplias y por ello y sin lugar a dudas sabemos la capacidad analítica de Dobrizhoffer se centra en estos conflictos internos. La base económica de los pueblos que habitaron el Gran Chaco se articulaban entorno a la caza, pesca, recolección, incipiente agricultura y labores en los establecimientos productivos, aunque cabe destacar una alternancia de sedentarismo y nomadismo.

Otra característica según Dobrizhoffer, que los grupos de Tobas, mocoviés, y abipones del Chaco, compartían lengua con mínimas diferencias aunque constituidos por una multiplicidad de líderes fragmentaba estos grupos étnicos. Expuesto algunas características principales del texto, podría sin embargo deducir que uno de las principales ideas a destacar sin duda reflejada en todo el texto es las consecuencias de encuentro de poblaciones, una de ella sin duda sería la expansión de la Viruela. Otros dos principales temas serían la aparición de la labor evangelista y el choque frontal ante estas culturas “Barbarás” como se menciona en el texto.

Uno de los resultados más dañinos del tráfico de seres vivos fue el intercambio de agentes patógenos, Debemos saber que la primera observación de los sanitarios españoles fue que las enfermedades infecciosas afectaban de modo distinto a los indígenas que a los europeos. Como afirmó Fray B. de las Casas0” gentes delicadas, flacas y tiernas en complission y que menos pueden sufrir trabajos y que más fácilmente mueren de cualquier enfermedad”. El intercambio de agentes patógenos nuevos para uno y para otro, hace que en América lleguén enfermedades de Europa y desde aquella partan otras.

Como podemos observar en este capítulo en las demás crónicas existen noticias sobre pestilencias, fiebres, y calenturas pútridas, modorras, males de costado, cámaras, llagas y otras dolencias no siempre fáciles de identificar. En el texto aparece la Viruela, que se inicia en Santo Domingo, procedente de África, en diciembre de 1518 ya había matado un tercio de la población indígena. Pasó a Puerto Rico, Caracas, México y toda Sudamérica. El papel de las epidemias nuevas en América fue la eliminación de grandes contingentes de indígenas, Parte de su superioridad técnica de españoles fueron debido a estos agentes infecciosos, es decir, gracias a una guerra bilógica que favoreció la victoria sobre los indígenas.

 Conclusión: 


 El texto que hemos analizado sin duda es importante para conocer aspectos sobre la etnohistoria de los pueblos indígenas y las consecuencias de la incursión de los conquistadores. La compañía de Jesús con su labor reduccional, puede dar constancia directa de las transformaciones de los grupos sociales y el impacto a todos los niveles que generó en las comunidades indígenas. Algunos conflictos son catalizados como podemos observar en el texto por la acción misional, como señala Dobrizhoffer la “Guerra Civil”, a ese enfrentamiento largo que involucró a parcialidades abiponas y mocobíes causando no pocas quejas de los santafesinos, cordobeses y hasta asunceños.

 En la obra y sobre todo en este concreto capitulo hemos podido enumerar las distintas cuestiones encontradas que son sin duda una huella histórica con la que podemos llegar a comprender los sucesos y consecuencias de la conquista con un sentido si cabe más amplio. 0.Bartolomé de las Casas O.P. (24 de agosto de 1484[1] – 17 de julio de 1566) fue un fraile dominico español, cronista, teólogo, obispo de Chiapas (Virreinato de Nueva España, actual México), filósofo, jurista y apologista de los indígenas. Le fue otorgado el título de "Protector de los indios" por el cardenal Cisneros.

biografía 


1. Archivos de zootecnia, M. Cordero del Campillo. Las grandes epidemias en la América Colonial. 2. Furlong, R. P. Guillermo – Entre los abipones del Chaco – Buenos Aires (1938).Bibliografía
3. Stoeger, J. N. – Scriptores Provinciae Austriae, Viena (1855)

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