jueves, 3 de mayo de 2018

Historia del arte y la cultura general de México



 Introducción

Al tener la oportunidad de estudiar la historia del arte y la cultura de México he podido comprobar que incluso para profundizar en la época actual se debe indagar el contexto de su cultura nativa. Aún hoy, sobrevive, aunque de forma modificada.  Y sobre todo, hay que mencionar que tiene una gran ventaja sobre otras culturas. Es difícil encontrar un registro artístico tan rico y variado, tanto en su pasado nativo como en las posteriores épocas cuando se va mezclando con las expresiones del arte europeo.


No no podemos negar que el rico patrimonio artístico moderno no sea el resultado de la mezcla de dos grandes imperios.  Pero hay que enfatizar también que cuando los españoles conquistaron México, existía ya una asombrosa y compleja civilización. Y que esos primeros colonos podían aportar poco, en comparación con la fabulosa cultura que se encontraron.  El arte azteca antes de la conquista dejo un abundante registro artístico sin precedente que fue mezclándose con el arte de la España imperial con la influencia de grandes pintores como el Greco, Velázquez o Murillo.  El barroco también dejo soberbios palacios, millares de iglesias policromadas que recuerdan la riqueza de su etapa anterior.

Posteriormente, tras la guerra de la independencia de México, y durante la época más inestable de Iturbe, Santa Anna, Juarez….y tras el dilatado gobierno de Diaz, el arte mexicano estuvo dominado por nuevas corrientes extranjeras.  Aunque se debe mencionar que ese talento creador único de antaño siguió conservándose vivo en el arte del pueblo. Algo que puede comprobarse en los miles de retratos de pintores de provincia que han quedado registrados, en la creatividad de los retablos o incluso en la producción de máscaras para rituales. Esto se dilató en el tiempo y sirvió de estimulo para el desarrollo de un arte de sentido nacional entre 1914 a 1927, con las extraordinarias pinturas murales de Rivera, Orozco…Este renacimiento historia del arte y la cultura de México llego incluso a influenciar al arte en los Estados Unidos donde los pintores murales mexicanos empezaron a ser muy bien acogidos.  Y es que nadie podía competir con sus precedentes culturales. Estaban empapados del patrimonio artístico de su rico pasado cultural.

Sin olvidar que también se sentían motivados por convertir el arte en una forma de expresión social, política e histórica. Es decir, en un medio para la propia expresión del pueblo mexicano que también tenía sus inconvenientes. Recordemos la destrucción del mural de Diego Rivera en el Centro Rockefeller llamado El hombre en la encrucijada, debido a la existencia de diferencias políticas entre el pintor y el millonario. A Rivera critico al propio Rockefeller Jr, a pesar de que fuera el mismo quien le propuso el trabajo. Y es que en esa época los artistas empezaron a inundar los muros de edificios con pinturas con temas críticos muy recurrentes y mensajes trascendentales con un intenso nacionalismo. Unido también a la devoción que también existía sobre los temas aztecas y mayas que también se representaba en esta pintura.

Con todo lo mencionado hasta ahora, podemos decir que historia del arte y la cultura de México es ante todo una expresión universal e integral desde las figurillas olmecas hasta las creaciones artísticas de Jose Clemente Orozco que sobresale por su riqueza y variedad. Aunque no siempre fue tan valorada. El arte prehispánico resultaba extraño para la estética que dominaba Europa hasta el siglo XIX.
Pero afortunadamente sobrevivió, manteniéndose muchos de esos ricos elementos originales que hoy en día también forma parte de la expresión del arte moderno. Sobre todo, desde que las antiguas civilizaciones de América fueron motivo de estudios en grandes expediciones arqueológicas. Gracias a ello, su estética empezó a despertar interés también en el resto del mundo y a estar presente en los manuales de historia. De hecho, en la actualidad México es considerado uno de los centros más importantes del arte universal.
Es cierto que las mismas combinaciones de esos colores primarios y creaciones que embellecían los objetos de uso diario de la época prehisptainca, son soluciones estéticas que también se encuentran en Europa. Concretamente, en Rusia, Polonia, Hungría o Suecia se han encontrado cerámica muy similar. Pero los utensilios mexicanos sobresalen por su abundancia, la calidad de su producción y su perfección estética en cuanto a la proporción. Algo que puede comprobar quien haya observado en las lacas de Michoacan, su delicada ornamentación floral de gran belleza. Difícil de reproducir si no se cuenta con la verdadera alma mexicana. El pueblo mexicano desde sus orígenes ha tenido capacidades extraordinarias para la invención plástica, armonía formal y utilización de símbolos.
A continuación, en los posteriores capítulos de este pequeño ensayo iremos descubriendo las distintas etapas del arte y la cultura mexicana. Desde su etapa indígena, pasando por la época colonial, hasta llegar a las expresiones época actual. Descubriendo su gran y variado registro artístico en estas cuatro etapas: El arte prehispánico, el período colonial, el arte popular del siglo XIX, por último, el arte moderno del siglo XX y la época actual.


El arte prehispánico

Para hablar del arte prehispánico en México debemos mencionar la cultura mesoamericana. Cuya área geográfica ocupaba una gran extensión. Desde La Quemada, en el norte de México hasta Copán, en Honduras. Donde se encontraban rasgos comunes como la agricultura y las manifestaciones artísticas. Estos pueblos también tuvieron grandes conocimientos astronómicos, y una organización social común.
Existía un régimen teocrático, y la sociedad estaba dividida en estamentos. La clase castrense, industriales, agricultores y por ultimo los esclavos. En algunas épocas, la clase social llego a estar por encima del sacerdocio.  Aunque la población mesoamericana era profundamente religiosa y esto dominaba también el arte.  Por esa razón podemos entender porque los centros ceremoniales dominaban la arquitectura.
De hecho, el arte estará vinculado a la simbología y las fuerzas ocultas de la naturaleza, tanto en la arquitectura, pintura y escultura. Tal como veremos se empiezan a representar deidades como el Tláloc y Quetzalcóatl. En cuanto a los materiales más utilizados destaca la piedra, la argamasa y el mortero.
En la construcción, la pirámide era el elemento más común y también el templo, aunque era menos común y su finalidad era funeraria. La arquitectura era la manifestación artística más importante, la escultura y la pintura se encontraba subordinada a ella. Y sus características más importantes, era la grandiosidad y la monumentalidad. Era una arquitectura adintelada, que usaba el pilar frente a la columna que se usaba en raras ocasiones sin capitel. Apena se usaba el arco y la bóveda era falsa, un simple elemento decorativo. Sin olvidar, la existencia de elementos ornamentales dedicados al popular juego de la pelota.
La escultura se enmarca y subordina a la arquitectura y la religión. Es una escultura suntuaria de gran valor estético donde el pulido y el cincelado se ejecutan a la perfección. Recordemos que tanto el hierro como el bronce eran desconocidos para este pueblo.  En la pintura destaca el gran colorido, y la utilización en algunas ocasiones, de la perspectiva y el claroscuro.
Los temas se plasmaban en diferentes medios desde los murales, códices prehispánico  y pinturas en objetos de cerámica, con temas como figuras humanas de hombres, mujeres o asexuales, puedes estar desnudos o elegantemente vestidos, plasmando el estatus social, escenas de guerra, sacrificios, a los dioses o a los nobles o escenas de la vida diaria de gente común y corriente. En cuanto a la cerámica y la orfebrería también tuvo su importancia desde el preclásico.  
También para conocer el inicio del arte mexicano no tenemos que trasladar a la cultura dominante de Mesoamérica, los olmedas y su cerámica. Creadores de muchos de los elementos asociados a la cultura y arte mexicano. Por ejemplo, el sistema de escritura, los calendarios, la astronomía y esculturas monumentales. Valores que luego llegan poco a poco a otras culturas cercanas como la de Teotihuacan, el pueblo zapotecom y la propia cultura maya.
Hay que destacar las figuras de cerámica producidas por este pueblo que alcanzaban los 55cm y que estaba relacionado con la religión y la política. También se empezó a crear vasijas para la cocina y almacenamiento que con el tiempo se perfecciono y paso a ser parte también como elementos decorativos o para rituales. Los temas que se utilizaban estaban relacionados con las mujeres y la fertilidad, como antes mencionamos. Mujeres con caderas y muslos prominentes que cargaban a bebes. Los hombres, en general, eran representados como soldados.
Se han encontrado la cerámica más antigua para uso exclusivamente de decoración donde se usan unas pequeñas figuras, en el área de Tehuacán, alrededor del 1500 A.C. Los centros más importantes de la cultura olmeca son Tres ZaPotes Y La Venta.

Los olmecas es considerado la cultura madre desde allí se bifurcan los elementos que comprenden sus manifestaciones artísticas, construcciones religiosas, hacia otras culturas cercanas y similares como Los mayas y hacia otras regiones como Miltta, Tula o Monte Albán.
·         Teotihuacan. Se encontraba muy cerca de la ciudad de México y su nombre significaba la ciudad de los dioses.  Esta zona arquitectónica regía su contrucción por principios geométricos y astronómicos. La pirámide del Sol es el monumento principal de 65 m de alto y 364 escalones. Se cree que es la pirámide más antigua pero además hay que destacar el templo de Quetzalcóalt, dedicado al Dios de la moral y el amor. Los temas más representativos están dedicados al dios del agua, a la agricultura, al paraíso o la divinidad.
·         Monte Albán, los zapotecas. Situado en el valle de Oaxaca; destaca una gran plaza con construcciones piramidales.  El edificio principal se halla en el norte, situado sobre una escalera de 40 m.  Los zapotecas destacan por su arquitectura funerario. Tumbas dedicadas a altos personajes. Su decoración es pictórica y los temas religiosos. Emplean el color con un valor simbólico.  También hay que mencionar la zona de Mitla dentro de la región oaxaqueña, donde se encuentra un centro religioso, con decoración serpentina.
·         Tula o Tollán. Es una de las civilizaciones más antiguas del valle de México. Habitada por los toltecas, su principal edificio estuvo dedicado a la estrella de la mañana (Quetzalcóatl). Cerca del edificio principal fue encontrada una escultura que recibe el nombre de Chacmool. Este arte se caracteriza por la sencillez.
·         Los mayas. Su zona geográfica abarca principalmente Yucatán, Guatemala y Honduras. La arquitectura estuvo destinada tanto a dioses como a sacerdotes y  se distingue de las otras culturas por la tendencia a la profusa decoración que fue realizada en piedra o en estuco. Pero quizás alcanza en su arquitectura la grandiosidad de otras como la de Teotüuacan.  
Arte colonial. Era virreinal (1521-1821)

El arte colonial se inicia con la conquista española y termina con la independencia de la corona española. Esto hace que se convierta en una manifestación muy compleja y constante cambio donde interactúa las visiones nativas y las europeas.  Prevaleció, las representaciones con temas evangelistas y las construcciones de iglesias. Pero los artistas que trabajaban en grupos debían seguir sus propias reglas, preceptos, mandatos y técnicas.
Los primeros monasterios construidos en la ciudad de México, tenían elementos propios de la arquitectura del Renacimiento, plateresco y gótica, aunque el estilo dominante del periodo colonial fue el Barroco.  Pero la esencia de aquel arte primitivo no se eliminó del todo. De hecho, se crearon sub-estilos y nuevas técnicas, como el barroco estucado, puramente decorativo, el barroco Talavera, que usaba los azulejos de cerámica pintados a mano, el estilo churriguerismo mexicano especializado en la escultura y al mobiliario tallado.
Pero por lo general, el arte colonial se mantuvo con un estilo completamente europeo con la característica de usar colores apagados.  El arte colonial será el final de las representaciones artísticas autóctonas, el arte precolombino. En el arte colonial mexicano se desarrollan los mismos estilos artísticos que se dan en el continente europeo.


Muchas iglesias fueron construidas sobre antiguos templos indígenas. Pero afortunadamente, se produjo una síntesis entre los estilos colonizadores y las antiguas manifestaciones precolombinas. También en la pintura y escultura fue muy frecuente la importación de obras de arte europeas, principalmente españolas, italianas y flamencas. Pronto también se producirá una producción propia, inspirada en esos modelos europeos. Se desarrollo tres manifestaciones artísticas en este periodo: El Renacimiento y el Barroco.
·         Renacimiento:  
Las primeras muestras de arquitectura colonial tuvieron, rasgos góticos, pero pronto empezaron a llegar las nuevas corrientes que se producían también en España, como el purismo y el plateresco. Al iniciarse la colonización, la arquitectura que se desarrolló principalmente fue de signo religioso. El edificio que se debía construir la nueva ciudad debía ser una iglesia.
En la primera mitad del siglo XVI, las órdenes religiosas eran las encargadas de la edificación de las iglesias en México. También se empezaron a construir las primeras grandes catedrales, como las de México, Puebla y Guadalajara. Por lo general son planta rectangular con testero plano y tomaban como modelo la Catedral de Sevilla o la de Jaén., la de Jaén y la de Valladolid.
Por ejemplo, La Catedral de Ciudad de México, se construyó sobre un templo azteca, y su obra duró unos 250 años (1563-1813). Por ello se sucedieron una serie de estilos desde el renacentista hasta el neoclasicista. En cuanto a arquitectura civil, hay que destacar la planificación de ciudades desde cero. Se inspiraban en modelo clásico reticulado, trazadas desde el principio. Por ejemplo, Santo Domingo.

La pintura colonial estuvo dominada por escenas religiosas elaboradas por maestros anónimos, realizadas con tintas vegetales y minerales en telas de trama áspera e irregular. Por ejemplo, la Virgen con el Niño, una iconografía de raíces autóctonas se representaban los arcángeles como arcabuceros contemporáneos. Esta producción artística hecha por indígenas se denominó arte indocristiano.  En el siglo XVI surgieron los grandes frescos murales, de carácter popular. En la escultura, el tema religioso también estuvo marcado por lo religioso.
Las tallas se realizaban para los retablos de las iglesias, implantándose el sistema de talleres y gremios de España. Las primeras escuelas, fueron creadas por las ordenes religiosas y surgen así, las primeras escuelas locales como la quiteña, la cuzqueña y la chilota, destacando la labor patrocinadora de la orden jesuita.
·         Barroco:
La arquitectura barroca se caracteriza por una profusa decoración como se puede observar en la Portada de La Profesa, México; como en San Francisco Acatepec en San Andrés Cholula y San Francisco de Puebla. Tanto es de exacerbada que acaba llamándose el “ultrabarroco”.
En la arquitectura civil también se alcanza cotas de gran lujo y ostentación, con la construcción de grandes palacios.  En pintura, existió una gran influencia del tenebrismo sevillano y influenciado por Zurbarán pintores como  José Juárez y Sebastián López de Arteaga, empezaron a producir las pinturas  que también se trasladó a los retablos. Ya que en el siglo XVIII los retablos escultóricos empezaron a ser sustituidos por cuadros influenciados por Murillo.



Siglo XIX y Siglo XX

Como sabemos el arte mexicano hasta finales del siglo XVIII estuvo bajo la influencia del neoclasicismo europeo y no fue hasta después de la independencia cuando empezó a surgir un arte con identidad propia.  Pero es importante dividir este periodo en dos etapas, siglo XIX y siglo XX para entender mejor su evolución.
Siglo XIX
En esta época el arte mexicano tuvo una gran influencia del arte neoclásico, aunque volvieron a surgir los temas de los antiguos indígenas. No hay que olvidar que existió una desacreditación de la cultura colonial y si logró introducirse el neoclásico y el romanticismo fue porque se trataba de un estilo que se manifestó mundialmente.
Ya en la primera mitad del siglo XIX, el estilo romántico fue introducido en México por viajeros extranjeros que se sentían interesados por el nuevo país independiente. Por ejemplo, también a mediados y finales del siglo XIX, las Academias de América Latina comenzaron a convertirse del neoclasicismo al realismo. Los temas más representados eran retratos de clases altas, escenas bibásicas y batallas, pero en este caso especialmente de la época de la independencia. Después empezó a decaer el gusto por representar la independencia y ha principios del siglo XX, empezó el periodo llamado Porfiriato.
El neoclásico es tomado como un arma contra el estilo barroco, expresión de las clases altas y del colonialismo. Fue introducido por maestros como Manuel Tolsá (escultor y arquitecto), Antonio González Velázquez (arquitecto), Rafael Ximeno y Planes (pintor) y Joaquín Fabregat (grabador). La arquitectura neoclasicismo europeo en México está representado en las construcciones de iglesias, palacios y diversos edificios, bajo la dirección de arquitectos españoles y criollos. Como Manuel Tolsá, autor de la última fase de la “Catedral de México” o Antonio Rivas Mercado, quien realizó reformas en el “Palacio de Gobierno” de la ciudad de México y el “Teatro Juárez”, en Guanajuato.
También hay que destacar en esta etapa, la pintura popular también llamada independiente y totalmente ajena a la Academia de Bellas Artes oficial. Surge como una manifestación más del arte neoclásico mexicano, inclinándose hacia la representación ciertos temas populares como el retrato y el bodegón. Destacando artistas como  José Ruelas, Saturnino Herrán; Joaquín Clausell, Gerardo Murillo (Dr. Atl) José Agustín Arrieta y Hermenegildo Bustos. Sin olvidar, mencionar los populares “Ex-votos”, pinturas religiosas que se ofrecen a la virgen María o a los santos, por las gracias concedidas.
 La escultura neoclásica solo se desarrolló formas del arte grecorromano. Por ejemplo destaca los trabajos de Manuel Vilar, formado en Roma, Italia, en la escuela clásica; Represento siempre a héroes indígenas como “Tlahicole” y “La Malinche”.  
Por último, hay que mencionar la importancia de la litografía, donde se usa dicha técnica para recrear el paisaje y las costumbres de México. José Guadalupe Posada, el más reconocido de los grabadores mexicanos del siglo XIX quien representó escenas de la vida cotidiana, hechos históricos, imágenes religiosas, temas de crítica política y social… Destacando el tema que distinguiría a su obra sobre los demás: la muerte, representada en sus famosas “Calaveras”. Iconos que la representaban con sentido irónico y un particular sentido de humor.




Etapa del siglo XX:
El arte del siglo XX estuvo marcado por dramático cambios de la revolución mexicana desde 1910 a 1920. De hecho, la producción del arte está marcada por la propaganda política y surge el Movimiento Muralista que alcanzó su apogeo en 1930, con artistas como José Vasconcelos. Aunque los iniciadores fueron Gerard Murillo, Diego Rivera, David Alfareo Siqueiros, José Clemente Orozco y Fernando Leal. Todos formados en las técnicas clásicas europeas y muchas de sus primeras pinturas son imitaciones de las pinturas de moda de Europa.
Los muralistas se inspiraron en el arte popular, en los retablos, en la alfarería y en el arte prehispánico. Se pintaba en edificios públicos temas relacionados con la historia y la ideología de un México nuevo. Existía un interés temático por el mundo indígena, la historia nacional y la cultura popular. También se abordó principalmente temas sociales y políticos a través de una pintura.
El siglo XX estuvo marcado por el desarrollo de sucesivos movimientos que cambian con mayor velocidad. Después del movimiento muralista surge la Generación de la Ruptura, que comenzó en los años 1950 hasta 1960, con pintores como José Luis Cuevas, Gilberto Aceves Navarro y Raféele Coronel. Ahora se rechaza el realismo social y el nacionalismo y se incorpora el surrealismo, las paradojas visuales, y estilos de la pintura del viejo mundo. 
En la década de los setenta surgieron grupos que promovieron la interrelación de las artes visuales con el teatro, la danza, la literatura y el cine, diluyéndose de esta manera las fronteras entre el arte y la realidad. Por ejemplo el  Grupo Suma, Grupo Peyote, Compañía proceso pentágono, Taller de Investigación Plástica y Tepito Arte-Acá.

A partir de los años 60 hasta los 80, aparece el arte neo-expresionista con figuras como Manuel Felguérez, Teresa Cito, Alejandro Pinatado y Jan Hendrix. Son obras abstractas y no figurativas, llenas de color y contraste.  Ya a mediados de 1980, aparece otro nuevo movimiento artístico llamado Neomexicanismo. Se trataba de una versión surrealista del realismo social que se centraba en los elementos de la cultura popular. Ya en la década de 1990 el arte mexicano se clasifica con el término Postmoderno y aparecen artistas importantes como Betsabeé Romero, Mónica Castillo, Francisco Larios, Martha Chapa y Diego Toledo.  Alcanzando un nuevo apogeo.
A principios del siglo XX, el Arte Mexicano del Siglo XX pasa por una primera etapa llamada el Porfiriato, que no hemos mencionado. Existe una marcada tendencia afrancesada que se manifiesta principalmente en la arquitectura y la escultura, con influencia del estilo Art Nouveau. Los ejemplos más representativos son el “Centro Mercantil”, el “Palacio de Bellas Artes” y el “Edificio de Correos”. T
Pero después de la revolución, el arte mexicano se encamino hacia nuevos objetivos de clara y marcada identidad nacional, que se consolido en la pintura mural como hemos mencionado antes y en las demás representaciones artísticas que se sucedieron.
En cuando a la escultura moderna, en los primeros años del siglo XX, se manifiesta en México como una continuación de las corrientes europeas del siglo XIX. Las muestras más representativas son por ejemplo los monumentos en la avenida Juárez y los del paseo de la reforma en la ciudad de México: el “Hemiciclo a Benito Juárez” o la “Columna de la Independencia”, con el ángel de la paz en la cúspide. Ya a partir de la revolución mexicana, todas las manifestaciones artísticas se modernizan y se empieza rechazar las normas del siglo XIX. 
Pero se mantiene un discreto equilibrio respecto a la tradición naturalista, pero con un refinamiento moderado de abstraccionismo. Algo que puede percibirse en uno de los monumentos más importantes de México, dedicado a la bandera, en la ciudad de Mérida del escultor Rómulo Rozo, escultor colombiano radicado en México.
Por último, mencionaremos a las artes gráficas. El desarrollo de la fotografía y del fotograbado para ilustrar libros, revistas y periódico, impulso el grabado. En los años veinte se crearon escuelas para impulsar este campo del arte. Por ejemplo, escuela mexicana de grabadores, encabezada por Francisco Díaz de León, Leopoldo Méndez y Gabriel Fernández Ledesma, que se inspiró intencionalmente en Posada, Manilla y Picheta. Sin olvidar que esta nueva representación artística vuelve la mirada a lo nacional y al pasado histórico, mítico y religioso. Surge una nueva noción de “mexicanidad” que reúnen el pasado prehispánico con símbolos surgidos en la época colonial y de la cultura popular.


Bibliografía

1940, Veinte siglos de arte mexicano, The Museum of Modern Art en colaboración en el Gobierno de Mexico, www.moma.org/calendar/exhibitions/2985

2002, Fernando Arellano, La cultura y el arte del México prehispánico, Universidad Católica Andrés Bello.

2015, Francisco Stasny Mosberg, Estudios del Arte Colonial, Vol 1, OpenEdition books.

2000, Manrique, Jorge Alberto. “Una visión del arte y la historia” UNAM, Instituto de investigaciones estéticas. México.

1974, Rodríguez Prampolini, Ida. “Una década de crítica de arte”. SEP. México.

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