miércoles, 31 de julio de 2013

Crónicas de Misioneros, Andrés Cavo y Agustín Dávila

MÉXICO: TIFO (CRÓNICAS DE LOS MISIONEROS)

Introducción: 


 Andrés Cavo, jesuita mexicano como Agustín Dávila, ambos cronistas nos van a facilitar el conocimiento pertinente para conocer uno de los aspectos de la sociedad hispano mexicano, como son la epidemias en este caso el tifo que 1576 afectaría a la ciudad de México y al resto de la Nueva España. A partir de la llegada de los españoles a México se produjeron durante el siglo XVI una serie de catástrofes epidémicas que asolaron al país. Y se considera esta periódica mortandad como una de las causas que más influyó en la decadencia de las razas aborígenes, pues en breve tiempo acabó con la mayor parte de individuos.

 Por un lado Agustín Dávila y Padilla nacen en la Ciudad de México en 1562 y muere en 1604, fue nombrado sucesivamente representante del consejo de gobierno y luego gobernador de la provincia Mexicana de su orden y se le envió como representante a Roma y a Madrid. En 1601 fue nombrado Obispo de Santo Domingo, donde muere. Aunque no fue un escritor prolífico, sin embargo dejó una obra muy importante, aunque desafortunadamente desconocida.

“Historia de la Fundación y Discurso de la Provincia de Santiago de México”.Andrés Cavo nace en Nueva España en 1739 se ordeno como sacerdote jesuita en 1760, cuando se decreto la expulsión de los jesuitas, era misionero de Nayar, no sometidos hasta 1721. Tuvo que viajar a Italia donde transcurrió el resto de su vida. A su muerte 1803 dejo un manuscrito con su obra Historia civil y política de México redactada en latín y en español.

Análisis: 


Fue con la llegada de los peninsulares cuando se difundieron enfermedades desconocidas para las los Indios y que acabarían con gran parte de la población, como dijo Fray Gerónimo de Mendieta1 “era gente que no deseaba alargar la vida tanto como nosotros”. Como podemos apreciar en los textos se hace mención de Hospital Real de México, puesto que las consecuencias de estas enfermedades colectivas fueron graves, el gobierno español se vio precisado a legislar acerca de ellas, estableciendo hospitales. Debemos saber que a las enfermedades importadas de Europa y África durante la conquista y la colonización de América, contra las cuales la población indígena carecía de anticuerpos, se unieron las guerras y la imposición de un sistema económico de explotación distinto, que trajeron una baja en la productividad agrícola y con ella el hambre.

Epidemias y hambrunas formaban ciclos casi interminables que provocaron alta mortalidad sobre todo en grupos 0 a 5 años de edad y sin diferencia de edad y sin diferencia de clase social. 1. Jerónimo de Mendieta (1525 - 1604), religioso e historiador español. Fraile franciscano autor de la Historia eclesiástica indiana, que elaboró la crónica de la evangelización del Virreinato de la Nueva España. Véase cuando los autores mencionan…” con la pestilencia del año primero creció el hambre y mortalidad” o “Morían algunos de enfermedad y otros de hambre “La enfermedad retiraba de las labores a miles de campesinos, y la tierra por falta de riego adecuado se volvía infértil. Si durante el siglo XVI los misioneros pensaron en ellas como una de las diez plagas con que fueron atacadas las tierras recién descubiertas y se le podría considerar como el castigo divino, el culto católico floreció mediante la invocación a diversas imágenes, santos…etc.

Podemos observar en los textos aparición de diversas suplicas hacia Dios como “Este sacrificio de caridad hizo la provincia a Dios, dándole estos hijos en el ministerio de los santos Sacramentos” Las causas respecto a los indígenas fueron consideradas como posibles causas: el abuso de aguardientes y bebidas fermentadas, poco alimentos basado en una dieta de maíz cocido, chile y pulque, el clima de contraste de la ciudad de México, aunado a la poca vestimenta de los aborígenes y las condiciones de sus casas, pues dormían en el suelo con humedad y frío, el abuso del pulque y el baño frío y la actitud mental del indio ante las enfermedades.
Eran presas del temor, no se curaban.

 Conclusión. 


Los textos que hemos analizados son importante para conocer la estructura poblacional tras la epidemia de Tifo .Era la tercera gran epidemia (1576 a 1581) que dará lugar a un último golpe demográfico, dejando una cifra total de dos millones. La población aún habría de disminuir algo más durante las décadas siguientes, para luego recuperarse de manera muy lenta. Atrás quedaría el mundo donde los españoles se habían visto ahogados por la abrumadora mayoría de población indoamericana. Ya hacia 1600, uno de cada cuatro o cinco habitantes de Nueva España eran españoles o estaban asimilados a su cultura. El descenso demográfico tuvo diversas consecuencias en otros ámbitos. La más llamativa sería el desplazamiento de encomenderos, doctrineros y caciques, pues se vieron afectados en su poder y sus ingresos. Se puede afirmar que a fines del siglo XVI y la primera mitad del XVII, la economía novo hispana presenta una gran crisis ante la caída inminente del producto indígena por la caída demográfica.

.Bibliografía 


 • Nueva historia Mínima de México, Pablo Escalante Gonzalbo.

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